14/7/15

Redes Sociales para Empresas

    Tener “presencia online”, o como suele decirse “estar en Internet”, viene a ser - para una empresa - como tener su propia revista; o más exactamente, hyper-revista: que además de texto e imágenes permite mostrar videos, sonidos, formularios interactivos… en fin una revista ágil, actualizable instantáneamente y, sobre todo, interactiva. Hoy día toda empresa puede tener ese tipo de hyper-revista, que resulta muy superior -y mucho más económico- que cualquier brochure.

     Allí podemos mostrar las últimas noticias relacionadas con el ámbito de la empresa; encontrar inspiración y conocimientos; compartir ideas, experiencias, opiniones, perspectivas; iniciar y continuar conversaciones. Los temas a tratar no son sólo y necesariamente los del área de especialidad de la empresa, puede ampliarse ese ámbito con temas transversales que conectan el sector de la empresa con intereses más generales. Hay diferentes formas de hacerse sentir en las redes sociales, pero la más sólida estrategia es publicar contenidos de calidad, interesantes y pertinentes, en un lenguaje equilibrado ni excesivamente técnico ni excesivamente llano o vulgar.

     A los clientes, tanto internos como externos, puede importarles no sólo lo que la empresa vende sino cómo hace los negocios, cómo se compara con otras empresas del ramo, cuán responsable se es con el ambiente, cuán comprometido se está con el entorno social. Las redes acercan la empresa a la ciudadanía, y ayudan a divulgar y promocionar el trabajo que se desarrolla dentro de la empresa, su misión, visión y valores. Es abrir la empresa a la sociedad, a los ciudadanos, a los empleados y a las otras empresas, de una manera que nunca antes se había intentado. 

     Las redes ofrecen la posibilidad de responder rápidamente a oportunidades de mercado y a las tendencias. Son una manera de convertir rápidamente las ideas en realidades concretas. Han modificado la manera de hacer marketing, generando una mayor segmentación de medios e interactividad con los consumidores. La publicidad está cambiando; hasta hace poco las empresas no comunicaban, tan sólo informaban: mandaban el mensaje y se olvidaban. Ahora se está dispuesto a recibir feedback de los clientes, para actuar y posicionarse mejor. El interés en la red social de la empresa no es únicamente comercial, es desarrollar y mantener una reputación, es volverse ágil, capaz de mantenerse al día dentro del desafío que traído consigo la tecnología.

     Internet diluye las fronteras geográficas, conectando la gente sin importar la distancia, fomentando el intercambio de información y colaboración entre usuarios. El usuario pasa a ser parte activa y no un lector pasivo. Tal ha sido la influencia de este nuevo medio de comunicación que la sociedad ha adoptado nuevos comportamientos que han merecido profundos estudios sociológicos. En la Internet se cultiva la inteligencia colectiva, distribuida. Para los nativos de la era digital (los que ahora son apenas adolescentes) toda la actividad estará ligada a la presencia online o identidad digital. Millones de seres humanos conectados materializarán lo que Teilhard de Chardin concebía como la noosfera, la capa pensante que posa sobre la biosfera.