26/9/15

Adiós al Blanco y Dulce Veneno

La Dulce Verdad sobre el Azúcar” publicado en “El Venezolano” año 7, No. 269. Panamá, es un artículo que pretende ¡defender el azucar blanco!.

Sabemos que de vez en cuando aparecen esos artículos, encargados quizá por industriales y comerciantes que se sienten afectados por la creciente toma de conciencia de los ciudadanos ante las malas prácticas alimentarias, pero lo que sorprende es que eso salga en el reconocido semanario “El Venezolano”, ¡y precisamente en una sección llamada “VIDA SANA”!.

El artículo de marras enreda las cosas, habla del sabor dulce, del gusto natural por lo dulce; eso está bien, pero lo que no dice es que el azúcar refinado no es legítimo representante de lo dulce. Dulces son las frutas, muchas verduras, la leche, muchas semillas, algunos tallos, las flores, la miel; en fin lo dulce nos rodea naturalmente. Pero sacarosa ultra-refinada es otra cosa. Algo de lo que debe huir todo el que se preocupe por una VIDA SANA.

La caries está directamente relacionada con la acumulación de cristales de azúcar en la boca, formando un hábitat ideal para las bacterias que carean los dientes. Esos mismos cristales causan otros daños al incrustarse en las papilas gustativas. Para empeorar las cosas, el azúcar refinado demanda calcio del organismo y ello conlleva a la descalcificación.

Todo alimento deja al final del proceso de su digestión y metabolismo cierto residuo, que puede ser ácido o alcalino. Lo ideal son los alimentos que alcalinizan. Lo indeseable son los alimentos que acidifican. El azúcar refinado es el mayor acidificante. El azúcar -como lo describe Diamond en “La Antidieta”: blanco, puro, mortal!.

Si quiere una VIDA SANA consuma azúcar natural, de los vegetales; endulce con miel, raspadura, azúcar moscabada, en menor grado azúcar morena (verdaderamente morena, no el engaño de azúcar blanca untada de melaza que a veces nos venden) pero definitivamente dígale adiós al blanco y dulce veneno.

René Dorta Franceschi