Aforismos (La Enseñanza)











Quédense con sus siglos de civilización,
denme un instante de locura
en el cual en lugar de pensar pueda vivir.





Para construir un nuevo pensamiento
hay que desdeñar toda la civilización
y toda su mitología
y todos sus dioses.





Tu conciencia no se ha hecho para un simple mirar las cosas:
rómpelas, ábrelas y entra allí;
ése es el predio de tu interioridad:
el interior de las cosas.





Cuida tus creencias:
pueden ser vanas,
falsas,
malas.
Tu cuerpo puede dañarse
por culpa de tus creencias.

Si tu cuerpo es armonioso,
sano,
flexible,
tus creencias se han convertido en la verdad.





No malgastes instantes de tu vida
detenido alrededor de un momento,
de una forma,
de un ser;
son uno de infinitos.

Anda,
busca el motor
que produce todo ello.

Encuéntrate tú
saliendo de ese colosal dinamismo
que lo produce todo.





En ti no hay nada que no esté en el mundo.





Cuando hagas desaparecer
todo delante de ti,
atraviesa ese vacío
desciende
no lleves nada contigo,
mira el fondo de los abismos
¿te ves?





La tierra, y todo ser,
están llenos de la misma idea.
Supera la tierra
supera todo ser
tras esa idea.





Acéptate con todas tus variaciones.
Eres. Independientemente de que fuiste o serás;
realmente, ni siquiera eres: estás.
Emprende tu camino hacia el estar,
hacia el hombre instantáneo, con estructura de punto,
sin conexión temporal consigo mismo.





¿Sabías que tus pensamientos alcanzan a otros hombres?
¿Que tu voluntad llega a cada partícula del universo y la
    reorganiza?
Compórtate según esa inmensa responsabilidad.






 SI TE HACE FALTA TE DIRE QUE ERES INMORTAL 


Vivir cada hoy es comprometerse con cada mañana,
es comprometerse con toda vida futura.

Eres el sitio y el momento por donde pasa la vida.
Cuando ella sigue te arrastra consigo, y no te deja más:
la haz modificado en su caudal y en su fuerza.





En tus momentos de intimidad
estás en asamblea con el mundo,
oficias solemnemente ante el universo entero.





Cada instante tuyo
será un siglo fuera de ti.
Cada gesto tuyo
será repetido mil veces
en otros mil instantes.
Cuida cada ciclo infinitesimal de tu vida.

La historia te ha lanzado
contra una pared viva,
universo reflector.
Mil pedazos
y mil veces mil choques
harán que inundes el cosmos.
Vibras,
te repites, te amplificas.

Cuida cada ciclo infinitesimal de tu vida.
Estás comprometido en una transformación colosal.





En la soledad
que tu alma se reboce de luz.
Que pueda seguir brillando
cuando dejes de estar solo.





¿Habla mucho?
Siente poco.





Las palabras reblandecen la realidad,
la vuelven maleable.
Lo descrito se mueve fácilmente a cualquier lado:
a la derecha,
a la izquierda,
arriba, abajo.

La cultura de la palabra
es una cultura idiota.





Breve.
Bello.





La historia que te cuentan...
¡tiene tantas formas!
No tienes que aceptarlas,
quizá ni una sola es cierta.
Descubre la historia que no se escribe,
descubre la historia que no se cuenta.

Supera lo anecdótico,
supera lo accesorio,
lo psicológico,
lo patológico.
La palabra está empapada de todo eso.
Sobrepásalo
y verás las razones que mueven a los hombres.

Para descubrir la historia
hay que superar la palabra.





No quieras vivir sin conflicto
que sin conflicto no hay vida.





¿Por qué no te angustias?
Falta de compasión,
dureza,
indiferencia en momentos de dolor...

¡No!: elevación,
hasta transformar la angustia y el dolor
en comprensión se realidades superiores.





Extraído de la oscuridad
lo luminoso no existe.





Gracias al anochecer, la aurora.





Hay un maestro en cada generación.
Encuéntralo.
Busca incesantemente.
Sus palabras las leerás en la oscuridad
están hechas de luz.